La semilla

No material pero sí ente.
Energía milmilenaria, inerte y extrañamente modulada.
En la inmensa soledad del espacio.
Ser sensible y ambriento por cualquier energía.
Por interactuar.
Detecto un microsegundo de energía en un remoto y casual.
De un lugar material. Complejo. Desorganizado.
Futuro de posibilidades de interacción creadora.
De infinita energía potencial. Futura.
Por su tremenda insaciedad de interación cósmica incomprensible.
El ente, decidió sembrar la semilla de la incertudumbre destructora.
Tu complejidad es mía. Yo decido lo que fuiste, eres y serás.
Credulos y deslumbrados por su extraña forma de ser.
Dejamos de pensar en nuestro futuro pues no era nuestro.
Perdiendolo para crearle energía compleja y sin orden.
Este ente enterno se deleita desde entonces.
Nosotros gastamos nuestra energía sin siquiera un propósito de futuro.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Emociones. Guarda el enlace permanente.